Datos de interés
El compromiso ambiental de la comunidad universitaria se fundamenta en tres ejes esenciales que buscan guiar las acciones cotidianas y maximizar la contribución positiva al medio ambiente.
- Reducción
de la Demanda de Recursos:
El uso eficiente del agua, la electricidad y el gas es clave. Usar estos recursos de manera racional permite reducir la demanda de recursos naturales, energéticos y económicos. Esto incluye prácticas esenciales como apagar las luces al retirarse del lugar de trabajo, evitar dejar el grifo abierto, y calefaccionar solo los ambientes donde haya personas. Al utilizar eficientemente la energía, se contribuye a generar responsabilidad ambiental en el uso de los recursos. - Mitigación
de la Contaminación y Fomento del Reciclaje:
Este eje se enfoca en la correcta separación de desechos. Separar los desechos de manera adecuada facilita el trabajo de los recicladores urbanos, fomenta el reciclaje y contribuye a la extensión de la vida útil de los rellenos sanitarios. También implica evitar empaques y envases de un solo uso y disponer adecuadamente los desechos peligrosos, lo que incluye aceites, grasas, productos tóxicos y residuos patogénicos, para evitar la contaminación del agua, aire y suelo. - Reducción
de Emisiones y Conciencia Ambiental:
Este punto se logra, en gran medida, al utilizar medios de transporte alternativos, como la bicicleta o el transporte público, o al compartir vehículos. Estas acciones reducen la emisión de gases contaminantes, contribuyendo a moderar el cambio climático y procurando un ambiente urbano más sano y habitable. Además, la Universidad promueve la conciencia ambiental invitando a la comunidad a asumir la responsabilidad de informarse y motivar a compañeros en la aplicación de las “buenas prácticas”, entendiendo que cada individuo es responsable de los impactos que genera y corresponsable de los impactos de su entorno social por desconocimiento.