La aplicación de la guía de buenas prácticas ambientales por parte de toda la comunidad universitaria garantiza un uso eficiente y racional de los recursos y la correcta gestión de los residuos.
Cuidado del Agua:
Es fundamental evitar dejar el grifo abierto mientras se lava vajilla o se realizan otras tareas; solo debe accionarse al principio y al final del proceso. Es vital comunicar al personal de mantenimiento el mal funcionamiento de grifos, bachas o cisternas. En áreas como laboratorios, se prohíbe descartar productos tóxicos o nocivos en desagües. En espacios verdes, el riego debe realizarse en horas de la mañana o la noche para evitar las máximas temperaturas, lo que maximiza la infiltración y minimiza la evaporación, aumentando la eficiencia del riego.
Uso de Energía (Gas y Electricidad):
Respecto al gas, se recomienda calefaccionar solo los ambientes ocupados, mantener las ventanas y puertas cerradas y ventilar solo entre 5 y 10 minutos para renovar el aire. Si el sistema lo permite, se deben adecuar los niveles de climatización en torno a 21ºC en verano y 20ºC en invierno. En electricidad, la práctica esencial es apagar las luces al retirarse y desconectar aparatos electrónicos en periodos de receso o fines de semana. En el buffet y cocinas, no se deben colocar alimentos calientes en la heladera, y los freezers y heladeras deben descongelarse al menos una vez al año, o cuando la capa de hielo supere los 2 cm de espesor. Para nuevas compras, es recomendable utilizar artefactos electrónicos de alta eficiencia eléctrica y lámparas con tecnología LED.
Gestión de Residuos:
Los Residuos Sólidos Urbanos
(RSU) deben clasificarse en tres categorías con la señalética adecuada: Reciclables,
No Reciclables y Orgánicos Compostables. Los materiales reciclables deben
estar limpios y secos al momento de ser desechados. Es crucial no
arrojar pilas, baterías o cartuchos de impresión a la basura convencional
ya que son considerados residuos peligrosos o especiales. Estos deben acopiarse
en contenedores específicos; por ejemplo, los cartuchos deben almacenarse en
bolsas plásticas cerradas y evitar su descarte en la vía pública. También se
deben evitar los envases de un solo uso, fomentando la creación de un set
personal reutilizable (botella, taza, cubiertos). Los aceites vegetales
usados, que son altamente contaminantes, deben verterse en contenedores
cerrados y etiquetados para su posterior reciclaje.